El
mito del anillo de Giges
Narra la historia de Giges, un pastor que tras una tormenta y un terremoto
encontró, en el fondo de un abismo, un caballo de bronce con un cuerpo sin vida
en su interior. Este cuerpo tenía un anillo de oro y el pastor decidió quedarse
con él. Lo que no sabía Giges es que era un anillo mágico, que cuando le daba
la vuelta, le volvía invisible. En cuanto hubo comprobado estas propiedades del
anillo, Giges lo usó para seducir a la reina y, con ayuda de ella, matar al
rey, para apoderarse de su reino.
Se puede citar es esta historia
para da valor de juicio sobre la moral que en función de la ética ligan los
comportamientos de las personas. Esta leyenda ejemplifica la teoría de que todas las personas por
naturaleza son injustas. Sólo son justas por miedo al castigo de la ley o por
obtener algún beneficio por ese buen comportamiento. Si fuéramos
"invisibles" a la ley como Giges con el anillo, seríamos injustos por
nuestra naturaleza. También alude a la inclinación por el beneficio personal, aludiendo a la
corrupción, fundamentada por el poder absoluto de una determinada área y que
son ausencia de moral formada por el carácter débil de educación; además la
ética castiga las acciones que son inmoralmente incorrectas.








